- ISTRATI ENTRE EL DANUBIO Y EL SENA, o consideraciones sobre el autor y la literatura francesa y la rumana de la época. (1)


En el prólogo a la edición rumana de Mos Anghel, Istrati defiende su condición de escritor rumano:

Eu sunt si tin sa fiu scriitor roman. Tin la aceasta din cauza ca mi s-a contestat acest drept- el mi s-a contestat de oamenii care n-au nici o cadere- ci fiindca simtirea mea, realizata azi in frantuzeste printr-un extraordinar hazard izvoraste din origine romaneasca. Inainte de a fi prozator francez contemporan (asa cum se spune pe coperta colectiei lui Rieder) eu am fost prozator roman innascut. (2)

[Soy y me importa ser escritor rumano. Me importa porque este derecho me ha sido discutido, y discutido por gente que no tiene ninguna capacidad. Y porque mis sentimientos, plasmados hoy en francés por un extraordianrio azar, manan de sus orígenes rumanos. Antes de ser "prosista francés contemporáneo", (como dice la cubierta de la colección Rieder), yo he sido prosista rumano nato]

La profesora Popa-Liseanu intenta demostrar en una parte de su estudio, Panait Istrati, una escritura encendida, la pertenencia de Istrati a la literatura rumana y a la literatura francesa.
Para lo primero va comparando distintas obras de Istrati con producciones rumanas más o menos coetáneas y que se inscriben en distintas vertientes de la narrativa rumana de la época, pero no lo hace buscando fuentes o influencias sino que habla siempre de convergencias (3).

Así tenemos una línea balcánica(4), que se orienta hacia el colorido oriental y los "mil relatos" de las Mil y una noches, y que sobre todo es de carácter popular. Esta línea parte de la obra del "falso folclorista (5)" Anton Pann y de las traducciones del turco de las historias de Nastratin Hogea, héroe tragicómico del folclore que vagabundea en busca de comida y abrigo, compartiendo aventuras con otros personajes de su misma condición y cruzando anécdotas e historias llenas de humor pero teñidas de cierta ironía.
Pero sobre todo Popa-Liseanu habla de paralelismos entre Kyra Kyralina (tal vez la historia más balcánica de Istrati) con la novela de Mateu I. Caragiale Craii de Curtea Veche [Los príncipes de la Antigua Corte].

Istrati participa también en la línea del realismo socio-rural, cuya tema de fondo es el mundo campesino y los conflictos entre los terratenientes, o sus hombres de confianza, los ciocoi, con los aldeanos y de la que se ocupa gran parte de la narrativa rumana. Así la novela de Los cardos del Baragán de Istrati, que tiene como fondo las revueltas campesinas de 1907 y su represión, es una de las primeras en tratar el asunto, igual que harán más tarde Liviu Rebreanu, en Rascoala (1932), Camil Petrescu, en su trilogía 1907 (1937-1942) o Zaharia Stancu en Descult (1948).

En otra línea tenemos el relato socio-urbano, que, a pesar de no haberse desarrollado demasiado en la literatura rumana, gozaba de muy buena salud, sobre todo a través de traducciones, según la mejor tradición de un romántico V. Hugo, del Eugène Sue de Los misterios de París, de un naturalista Zola o del Gorky revolucionario. Las convergencias traen aquí a George Mihai Zamfirescu y su Bucarest de Maidanul cu dragoste [El descampado del amor] y la Braila de Codine, (y yo añado el Bucarest de Le Bureau de placement), con las historias de la vida mísera de las barriadas de las grandes ciudades.

Pero, sobre todo, lo que inscribe a Istrati en la literatura rumana es que a lo largo de su obra recurre al fondo tradicional-popular rumano, y esta presencia se nota particularmente en el ciclo de los Haiducs, que más adelante trataremos.

¿Cuál es la posición de Istrati en la narrativa francesa del momento?

La época de entreguerras es un periodo complejo en el que conviven tendencias casi opuestas que son reflejo de los distintos modos de ver un mundo en un movimiento frenético. Tenemos así un gusto por el regionalismo y a la vez por el exotismo (6), y la proliferación de una novela de evasión junto al desarrollo de una novela más engagé. Istrati encaja bastante bien en esta encrucijada.

- Regionalismo/Exotismo:
Hay un gran número de escritores atraídos por la idea del espacio, ya sea geografía familiar (como en la novela rural o social, que sigue la estela naturalista, por ejemplo Le vigneron, de Jules Renard, o la novela regionalista, como Les deracinés de Maurice Barrès), o geografía por descubrir, el espacio exótico.
Istrati, como los escritores regionalistas, habla de su tierra, de los campesinos, sus vidas, sus costumbres. Pero no los idealiza. Muchas veces trata con dureza las ataduras de la vida campesina, las esclavitudes de las tradiciónes, la falta de inquietudes, la mezquindad de los hombres, que después del duro trabajo sólo tienen como entretenimiento la taberna embrutecedora. Sus héroes suelen ser personajes que se desmarcan de todo esto y buscan su propio camino.
En la línea del exotismo, en el periodo de entreguerras hay un doble florecimiento de la novela de aventuras exóticas: En una dirección tenemos las novelas con voluntad de "evasión", que continuan una tradición que arranca desde el romanticismo y no ha cesado hasta nuestros días. Y en otra la aventura "de la découverte interieure, tenté d'unir romanesque et exotisme de l'expresion pure" (7). (De todo esto vamos a ocuparnos más adelante).

-Roman d'evasion/roman engagée:
A la vez que la novela de aventuras se populariza (8) hay otra línea más "profunda" o seria, preocupada por las tensiones en Europa, los movimientos revolucionarios, el incipiente fascismo... con un ideario pacifista-socialista, en la que encontramos a Roman Rolland, Andre Gide (9), Eugène Barbusse, Jean Richard Bloch... y de la que Istrati participa a su manera: Su obra está teñida de un idealismo un tanto inocente (10) y poético. Istrati describe las injusticias que sufren los campesinos, o los obreros de los arrabales de la ciudad, sí; pero sus héroes no son campesinos ni obreros que hacen la revolución, más bien son marginados de la sociedad: vagabundos sin demasiado oficio ni beneficio en busca de sol y amistad, como Adrian, extranjeros, como Mikhail, vendedores ambulantes, como Stavro, buscavidas como Sotir... Incluso cuando es revolucionario, como el haiduc, sabe que su revolución es imposible y lo asume con amargura.
[Aunque no lo vayamos a hacer aquí, si hemos tratado de buscar paralelismos entre la obra de Istrati y las de autores rumanos y franceses, también sería interesante buscarlos con escritores de otras nacionalidades, pues creo que Istrati, antes de ser prosateur français y antes de ser prosateur roumain era conteur cosmopolita]

- Autores relacionados, de alguna manera, con Panait Istrati




(1) Sin esta contextualización de Istrati en las dos literaturas que se lo "disputan", el autor se quedaría como flotando en una nebulosa que tampoco le viene mal de todas formas.
(2) Cum am devenit scriitor. p. 15.
(3) Según el sentido que le da C. Magny :"là où il est impossible de parler d'influence directe ou consciente, il y a néanmoins une indéniable convergence entre oeuvres sécrétées isolement, parfois nées en des pays différents.". Citado en Popa-Liseanu. P.I. una escritura encendida, p. 82.
(4) A pesar de que muchos rumanos se resisten a usar este término porque lo consideran peyorativo.
(5) Falso porque muchas de sus obras recogían temas o historias populares que en realidad eran inventadas.
(6) Entendemos exotismo como "rêverie de l'espace lointain", la ensoñación del espacio lejano, que se realiza casi siempre en el contexto de un viaje y que no es simplemente un cambio en el decorado familiar sino que supone cierta actitud mental, una sensibilidad particular hacia lo extranjero, según J. M. Moura, La litterature des lointanes.
(7) J. M. Moura, La litterature des lointaines. pp.154-155.
(8) La causa de esta popularización y posterior "vulgarización" de este tipo de novela es la aparición de las granes editoriales.
(9) Gide viaja a la URSS, como Istrati, pero en 1935 y también volverá decepcionado.
(10) Son muy divertidas las reseñas a sus novelas de la Rusia soviética, en la que se achaca a Istrati de tener aspiraciones pequeñoburguesas y de no pensar en la lucha de clases...