- ESTRUCTURA DE PRESENTATION DE HAIDOUCS
Este es el esquema de la estructura narrativa de la obra[[#_ftn20|[20]]]:

R1: N: anónimo n: implícito
R2a: “La retratite du Vallon obscur” N:Jeremie n: Adrian
R2b: Elie le sage N:Jeremie n: Adrian
r2c: Spilca le moine N: Jeremie n: Adrian
R2d: Movila le vataf N: Jeremie n: Adrian
R2e: Jeremie, le fils de la fôret N:Jeremie n: Adrian
R2f: Un haidouc N:Jeremie n: Adrian
R3a: Relato de Floarea Codrilor N: Floarea n: los haiducs
R3b: Relato d Elie N: Elie n: los haiducs
R3c: Relato de Spilca N: Spilca n: los haiducs
R3d: Relato de Movila N: Movila n: los haiducs
R3e: Relato de Jeremie N: Jeremie n: los haiducs
R3f: Réplica del haiduc N: un haiduc n: los otros haiducs
R4a1: Historia de la rata y el viento N:Groza n: Floarea
R4a2: Relato de Rada, la madre de Floarea N: Rada n: Floarea
R4a3: Relato de Joakime N: Joakime n: Floarea

Donde R= relato; N= narrador ; n= narratario

La novela está compuesta por seis relatos principales, de dimensión variable, que sigue el modelo boccaciano de conjunto[[#_ftn21|[21]]] de historias contadas uno a uno por un grupo de personas obligadas a pasar un cierto tiempo juntos. Jeremie, personaje-narrador, reproduce fielmente los relatos de los compañeros de su madre, Floarea, en las que desvelan las razones que les llevaron a escoger la peligrosa vida del haiduc.
Además de los seis relatos principales encontramos otros tres relatos más, insertados en el relato de Floarea: uno es un cuento- de cómo la rata casi se convierte en el suegro del viento- otra es la historia de Rada, la madre de Floarea y otra es la historia del chantre Joakim. Si los relatos principales participan de una estructura "bocacciana", estos tres son más del estilo de "las mil y una noches".
A pesar de la discontinuidad que se observa a nivel narrativo, el conjunto se presenta como un “tissu de récits”[[#_ftn22|[22]]], relatos entretejidos unidos por una temática común: la haiducie. Esto es lo que asegura la cohesión de la obra y lo que representa el significado común de los seis relatos “encadrés” por la narración “no-diegética” de Jeremie. Las introducciones de Jeremie antes de cada historia, también fragmentarias, se acercan, en su función, a las didascalias que introducen el discurso teatral. Cada secuencia del relato introductorio, excepto el primero, titulado “La retraite du vallon obscur”, lleva el nombre del que será el narrador-personaje que cuenta la historia de su vida.
Las tres primeras líneas de la novela nos presentan al que va a ser el narrador- Jeremie, y al que le está escuchando Adrian. Jeremie se pone a contar. Si nos fijamos en el comienzo de la historia de Cosma, el motivo es dar a Adrian un ejemplo moralizador. Y es al propio Jeremie, yo creo, al que se le olvida el propósito original. Parece que está tan distraído y tan ensimismado en su propia historia que deja de contar para dar una lección moralizante y cuenta por el puro placer de contar[[#_ftn23|[23]]].
Voici maintenant les haïdoucs, Adrien, dit Jérémie. Voici tout d'abord Floritchica, notre commandant.

Y comienza por un voici, como si nos estuviera mostrando sus retratos o sus figuras moviéndose en un teatrillo, o como los cantores de gesta, o los ciegos con sus romances y sus "he aquí al caballero que se acerca..."
Que su auditorio sea Adrian no tiene más función que la de no dar a los relatos que van a seguir un tono épico o grandioso sino un tono íntimo y privado que quiere dominar toda la narración, a pesar de los momentos heroicos.
El conjunto de relatos es una especie de “ronde de conteurs[[#_ftn24|[24]]]”, corro en el que la palabra circula de un personaje a otro y en el que cada uno es a su vez narrador de su relato y auditor de los de los demás.
Marina Ionescu estudia las estructuras de la obra de Istrati poniéndolas en relación con estructuras de la literatura oral. Según ella, la aparición tardía de una literatura escrita en lengua nacional explica en gran medida la continuidad, hasta el siglo XX, de la influencia de la literatura oral sobre las producciones artísticas de prosistas y poetas rumanos... A la tradicion de la balada y del relato en prosa de origen folclórico, el basm, se añade la influencia de la literatura oriental, que entra en Rumanía bajo la forma de novelas populares, como las de Nastratin Hogea, que hemos comentado anteriormente.[[#_ftn25|[25]]]
Nos encontramos entonces con un "texte produit par une écriture qui a été à son tour motivé par une parole". Y si un relato oral tiene un auditorio que escucha, este texto también nos pediría "escucharlo" más que leerlo:
Pour quoi ce type de lecture (la lecture “conteuse”) ne s’applique pas à d’autres récits: qu’est-ce qui fait qu’un certain texte stimule notre désir de le raconter à notre tour à d’autres auditeurs/lecteurs, doublés, eux aussi, de conteurs virtuels, tandis qu’un autre ne le fait pas[[#_ftn26|[26]]].

Istrati, consciente de que sus relatos tienen un carcacter oral, dice que toca (por escribe), una flauta aux sons enchanteurs[[#_ftn27|[27]]], sobre todo en Les Récits; pero más tarde, cuando vuelve a ocuparse de la vida de Adrian, confiesa que su "flûte était fêlée. je n'ai pas de flûte, j'ai une plume". Esta confesión que tiene un poso un tanto amargo tiene su eco en un momento de Presentation des haidoucks:
-La flûte?, tout le monde l'aime.
-Tu es bête, Floritchica. Le monde aime la flûte comme il aime le chien, pour le mettre en laise, comme il aime le rossignol, pour le mettre en cage, le fleur, pour l'arracher de là où Dieu l'a fait croître et la libertté pour la tourner en esclavage. Si tout le monde aimait la flûte comme moi, il n'y avait plus de haidoucs, ni de potéraches, ni gospodars, mais seulement des frères, et des frères, il n'y en a nulle part.